Por Chobojo Master Este Chobojo Mayor viviendo siempre abrumado por la preocupación de presentarles materiales que sean de su interés, se dio a la tarea de buscar una película de la llamada "Época de oro del cine mexicano". Tuve la suerte de encontrar en Youtube "Dos tipos de cuidado" que además de pertenecer a esa época dorada, tiene como dato curioso ser la única donde actuaron juntos Pedro Infante y Jorge Negrete, dos de las voces consagradas de la música de este país. Los personajes Jorge Bueno (Negrete) y Pedro Malo (Infante) de ser extraordinarios amigos pasan a ser enemigos acérrimos y en el desarrollo del filme se presentan muchas escenas típicas de la comedia de enredos. En toda América, se tuvo (¿se tiene todavía?) una imagen del mexicano, donde éste era bravero (pendenciero, entrón), mujeriego, vestía su traje de charro, se embriagaba sin cortapisas, se mataba por cualquier cosa y cantaba. El cine contribuyó en mucho a establecer esta imagen prototípica y estos "dos tipos de película", vienen a ilustrar esa imagen del mexicano como símbolo eterno del macho. De cualquier manera, es una cinta que se disfruta, llena de música, enredos y situaciones simpáticas.
Servicio de videoteca de los Chobojos: Chobojo Master
Nota de Alonso Marroquín Ibarra Pablo Picasso se quedó con el primero de sus nombres -sus padres le colgaron demasiados- y el apellido materno, omitiendo todo lo demás. Su nombre completo era: PabloDiego José Francisco de Paula Nepomuceno Crispín Crispiano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso. El siguiente video nos muestra, en su evolución, los rostros masculinos y femeninos plasmados en su obra pictórica.
Más allá de los géneros musicales preferidos por cada quien, es innegable que estos
tres interpretes con estilos personales diferentes, conocedores profundos de la
guitarra, verdaderas fieras de las cuerdas, hacen gala de virtuosismo en este
video. Muchos son los factores que deben dominarse para lograr esta
impresionante sincronía: conocimiento perfecto del diapasón del instrumento, de
la armonía, de las escalas, de los tonos, del tiempo. Miles de notas vuelan y
revuelan de las cajas de esos instrumentos-mujeres, las guitarras, gracias al
prodigio de las manos de este trío. Pareciera que esas notas, nacieran de los
dedos y las cuerdas y se reprodujeran solas, multiplicándose en progresión geométrica:
notas nacidas del apoyo, de la plumilla, del juego infernal de los rasgueos y
los bajos, de la muñeca, del corazón, de las tripas. Vean y, principalmente, escuchen.
Ya que en el artículo anterior mencioné aLas 4 brujas, justo es que también tengamos un botón de muestra de sus cualidades interpretativas. Así pues veamos este video donde estas hechiceras cantan una canción clásica de Chito Faró: Si vas para Chile. Más abajo está la letra. Vale la pena hacer dos observaciones:
La letra original está escrita para ser cantada por un varón. Al ser interpretada por las brujitas se rompe la rima de los versos. Creo que eso a nadie le quitará el sueño.
Comparando la letra escrita con el canto, se encuentran algunas diferencias. Esto se debe a que los sucesivos intérpretes de una canción, modifican algún componente de la letra: artículo, palabra, incluso pequeñas frases, para su registro en los derechos de autor. Esta es una de las razones de por qué muchas canciones tienen, en ocasiones, demasiadas diferencias con la primera versión. Es también la explicación de por qué se dejan de escuchar, en las voces de nuevos intérpretes, piezas valiosas de la música tradicional de nuestros pueblos. A veces se vuelve imposible hacerles una modificación más.
Embrujado por estas féminas y por su música: Chobojo Master
Si vas para Chile Vals Letra y música de Chito Faró (pseudónimo de Enrique Motto)
Si vas para Chile, te ruego que pases por donde vive mi amada; es una casita muy linda y chiquita que está en la falda de un cerro enclavada. La adornan las parras, la cruza un estero, y al frente hay un sauce que llora y que llora porque yo la quiero. Si vas para Chile, te ruego, viajero, le digas a ella que de amor me muero. El pueblito se llama Las Condes, y está junto a los cerros y al cielo, y si miras de lo alto hacia el valle lo verás que lo baña un estero. Campesinos y gentes del pueblo te saldrán al encuentro, viajero, y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero.
Un paseo por Santiago de Chile, ilustrando una de las canciones representativas del grupo chileno Los 4 cuartos, interpretes de lo que se ha llamado el neofolklore chileno. Excelentes vocalistas, al igual que Las 4 brujas, grupo de mujeres, que enzalsan la musica de su país y nuestra América.
Una imagen dice más que mil palabras. Este es el caso, pero multiplicado. Imágenes hilvanadas que nos llenan de asombro. Cada modo de expresión artística tiene su lenguaje, y la danza de estas mujeres orientales es una maravilla visual. Mujeres y arte, movimiento y precisión increíble, creatividad e interpretación perfecta. Sobran las palabras.
En esta ocasión, permítanme hablarles en segunda persona del singular. Con todo respeto, además, le voy a hablar de usted. Así me sabe más esta nota. Aquí le voy. Que no puede usted integrar su grupo vocal porque no hay quien haga la segunda voz, la tercera, o quien haga efectos de fuga, o simplemente simule los bajos a golpes de garganta y los acompañamientos con un bom-bom-bom. No se desanime, chobojo, échele ganas al asunto, hágale como FredoViola, que no se achicopala, no se hace chiquito, no le da vueltas al asunto y se pone a resolverlo. Déle unos buenos catorrazos, mamporros, golpes, madrazos, chingadazos, pocotones, bofetadas, putazos, reveses, puñetazos, puñadas, trancazos, piñazos, coñetazos -o le que se le venga en gana- al ego o superego de todos esos que le ponen mil peros para integrarse a su proyecto musical; también atícele a quienes quieren ganar muchos billetes por cualquier intervención, creyéndose primas donas o estrellas inalcanzables. Mejor aprenda un poco o mucho de Fredo, que en serio le puso ganas al asunto y obtuvo resultados envidiables... He aquí el video. Pero eso sí, una cosa le digo: no todo se debe hacer en solitario, aunque se pueda. Para hacer el amor, es preferible hacerlo con compañía. Además es una forma de conocer gente. Por su fina atención, gracias: Chobojo Master
Chobojos todos: He aquí una buena mezcla de elementos: pintura, música y video. Los lienzos fueron pintados por aquel hombre solitario, atormentado y trascendente: Vicente Van Gogh; ese que se cortó una oreja para pagarle los favores a una puta; el que escribió las conmovedoras Cartas a Theo (su hermano); el que en vida nunca vendió uno solo de sus cuadros y que, una vez muerto, alcanzaron precios de locura entre los comerciantes del arte y los adinerados coleccionistas. "Chente" Van Gogh (así le dirían sus amigos si hubiese nacido en México): el hombre de las tormentas interiores y los colores explosivos en sus lienzos; persona convertida en un manojo de incertidumbres, angustias y pasiones, mezcladas con el trazo y la pincelada firme; el suicida que en su viaje sin retorno conservó consigo la última carta a su hermano; hombre aquel de cuyas manos brotaron los colores imposibles y un cúmulo de autorretratos, como si en ellos pudiera haberse finalmente encontrado. El cantante norteamericano Don McLean nació en 1945, y compuso en su juventud, a principios de los 70"s, la canción "Vincent" en honor a "Chente" Van Gogh, y es la música que acompaña este video. Para los chobojos interesados, se transcribe la letra al final. En la red es usual encontrar esta canción con el nombre equivocado de "Starry, starry Night" (Noche estrellada). McLean sigue en activo, aunque ya está ruco, rucucú, betabel, betarro, carcamán, grande, viejón, macizo… Aquí está el link a otra de sus rolas "Castillos en el aire" (Castles in the air). Aquí pueden ver a Don McLean cuando era chavo, cantando Vincent.
Conservando el gusto por la vida y la integridad de mis venas: Chobojo Master
Vincent Don McLean Starry starry night paint your palette blue and grey look out on a summer's day with eyes that know the darkness in my soul. Shadows on the hills sketch the trees and the daffodils catch the breeze and the winter chills in colors on the snowy linen land. And now I understand what you tried to say to me how you suffered for your sanity how you tried to set them free. They would not listen they did not know how perhaps they'll listen now. Starry starry night flaming flo'rs that brightly blaze swirling clouds in violet haze reflect in Vincent's eyes of China blue. Colors changing hue morning fields of amber grain weathered faces lined in pain are soothed beneath the artist's loving hand. And now I understand what you tried to say to me how you suffered for your sanity how you tried to set them free. Perhaps they'll listen now. For they could not love you but still your love was true and when no hope was left in sight on that starry starry night. You took your life as lovers often do; but I could have told you Vincent this world was never meant for one as beautiful as you. Starry starry night portraits hung in empty halls frameless heads on nameless walls with eyes that watch the world and can't forget. Like the stranger that you've met the ragged men in ragged clothes the silver thorn of bloody rose lie crushed and broken on the virgin snow. And now I think I know what you tried to say to me how you suffered for your sanity how you tried to set them free. They would not listen they're not list'ning still perhaps they never will.
Indiana Jones y su nueva aventura. Ver las películas de Indiana Jones, Indy, es como tener un rebote a la infancia, donde la imaginación nos hace vencedores de todos los peligros y enemigos que se nos presenten. Las historias sobre las que giran las aventuras de Indiana (que era originalmente el nombre de su perro) siempre están envueltas con el misterio. El Doctor Jones se lanza a la búsqueda de piezas de valor incalculable para ponerlas en el museo de su universidad, evitando que queden en manos de los malos. En este caso, independientemente de los juicios de valor que pudieran exponerse, quiero pensar exclusivamente en el entretenimiento de la cinematografía y compartir con todo el chobojal los avances de la próxima película del hombre de la cicatriz en la barbilla, el del morral, el del sombrero eternamente polvoriento, de la pistola al cinto y látigo de domador. Su titulo en inglés: Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull. Es muy probable que Harrison Ford en el futuro no continúe la saga y que el personaje, como en el caso de James Bond, sea heredado a otro actor. Por lo pronto Sean Connery se quedó con las ganas de participar, de nueva cuenta, en otra película de acción constante del arqueólogo aventurero. Bueno chobojos, no se me juzgue de fatuo, poco trascendental, pueril… Bueno, piensen lo que se les pegue su gana. Y como dice Indiana Jones para resolver cualquier problema por irresoluble que parezca:
Las mujeres en el cine se nos presentan como un abanico inmenso de apariencias y realidades, de sueños y promesas, de imposibles y desilusiones, de gloria e infierno. Con encanto indiscutible pasan frente a nuestros ojos en un desfile que pareciera infinito, cautivándonos, penetrando en nuestros sueños. En ellas, las mujeres del cine, están los ojos de luz inagotable o la boca cruel e impía que sonríe con frialdad; también los labios como de monalisa, enigmáticos e indefinibles; los suculentos labios con promesas de amor pasional perdurable; nos muestran la lluvia o las olas de sus hermosas caballeras, ya rubias o intensamente negras, luciendo los peinados más tradicionales o los sofisticados por los estilistas. En los rostros de las mujeres del cine, nacen y mueren todas las expresiones: la dulzura, huidiza; la fatalidad, con la vida a cuestas; la sonrisa pura y franca del inicio de la adolescencia, lo mismo que la malicia de la experiencia ingrata; están presentes en sus líneas la ensoñación, la picardía, la soberbia y el desdén; se pintan estas mujeres mostrando sus sonrisas emperladas, amplias o pequeñas, pero siempre llenas de encanto. Ah, las mujeres del cine, con tantos secretos escondidos, con ese imán hechicero siempre activo para atrapar nuestra mente.
Son tres las grandes óperas del maese Giuseppe Verdi (1813 - 1901): Rigoletto, Il Trovatore y La Traviata (1853). Rigoletto fue uno de sus grandes éxitos, en contraste con el estreno de La Traviata que fue un estrepitoso fracaso. Las razones que pueden aducirse para que tal haya sido, son varias, chobojos: que si el elenco, a decir del mismo Verdi, no era el adecuado; que todavía no se vendían palomitas, ni helados ni coca cola en los teatros, o, simplemente, que a la gente no le gustó el local del Teatro de la Fenice en Venecia, donde se estrenó. Vayan ustedes a saber cual fue la verdadera causa del fracaso, el asunto es que tiempo después, un año para ser exactos, se repone la ópera en otro recinto de la misma ciudad, por aquello del no te entumas, el Teatro San Benedetto y la cosa cambió: la presentación fue un éxito- El maestro pudo recoger aplausos y billetes.
La descarriada (la traviata) es un dramón loco parecido a los de las telenovelas actuales, para llorar a moco tendido, con sollozos ininterrumpidos. Claro que el embelezo que causa la escenografía, el éxtasis que nos envuelve con las voces privilegiadas y el embrujo, todo, del teatro, otorgan una experiencia única. Las telenovelas no. La música de Giuseppe se completa con el texto que realizó Francesco Maria Piave, basado en la novela La Dama de las Camelias de Alejandro Dumas Hijo. La chava pobre, el galán rico que tiene que renunciar a su amor, los terceros que se entrometen…
El video que sigue, reproduce un fragmento de la música de La Traviata y tiene su parte extraordinaria en la animación. Disfrútenlo. Para los chobojos más inquietos, ya tienen una ópera por escuchar y un libro por leer.
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