Cuéntame todo lo que sabes, dime con letras todo lo que has pasado para llegar a mis manos. ¿Cómo te sientes a lado de tus hermanos, complementándose constantemente en mi mente, formando así un gran rompecabezas de ideas, teorías, cuestionamientos, y sentimientos a lo largo de la historia?
Platícame como has sido perseguido por los que no quieren que nos relacionemos, no escatimes en detalles y relátame la gran persecución que has sufrido desde tiempos ancestrales por ser peligroso para un gremio poderoso.
Hermano, llora con tinta negra; dime como dolió ser parido por la pluma de tu padre, cómo a golpes de imprenta has crecido y como te reprodujiste en las mentes de los que te hemos escuchado hablar dentro de nuestra cabeza.
Canta con alegría, que a pesar de todo, sigues luchando por cultivar en cada persona la semilla del progreso, la diversidad cultural, un buen criterio, la necesidad de avanzar justamente…
Y, por último, denuncia a todos los que después de conocer tu poder lo han malempleado para tener resultados contrarios a tus intenciones; aquellos que con tu gran acervo sólo se han cultivado con la intención de desinformar y destruir.
Sin ti compañero la luz se extinguirá.