Por Chobojo Master

Qué lastima que en las Olimpiadas no exista como deporte la corrupción. De ser así, tendríamos un contingente de "deportistas" impresionante y, con absoluta seguridad, no habría medallero alguno que pudiera contener todas las preseas que ganarían nuestros políticos y hombres de "negocios". Quedarían muy pocas para los demás países del mundo.