11 - Sonrisas sutiles
Salgo a la calle y le cambio una chamarra de piel por un disfraz de vampiro. Regateamos porque él dice que lo estoy estafando. Mas bien creo que el estafado soy yo. Al final quedamos de acuerdo y con una sonrisa nos mandamos mutuamente al carajo. A menudo los más agudos reproches o los insultos más feroces tienen la apariencia de bellos gestos o sutiles palabras. Y viceversa.
Continuará...
Las entregas de Eya se publican en esta sección los días domingos y miércoles
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