Por Leonel Puente
8 - Sombra de una sombra
Suena el teléfono. Contesto y es la mujer con la que acabo de intercambiar
caricias hace unas horas. Quiere verme de nuevo. Debería decirle que está
equivocada, que yo no soy ese de quien habla de forma tan agradable. Quisiera
incluso pedirle perdón por haberla engañado: ella cree que tuvo a un hombre de
carne y hueso entre sus brazos y yo - ¡ya lo dije hasta el cansancio! - sólo
soy la sombra de una sombra. Pero no me he atrevido a romper su ilusión porque
se escuchaba muy contenta y le he prometido otra cita.
Continuará...
Las entregas de Eya se publican en esta
sección los días domingos y miércoles