Junio del 2008
Eya - Dudas existenciales
9 - Dudas existenciales
¿Cuántas personas viven sólo de ilusiones? . ¿Cuántas viven sólo de recuerdos?. ¿Cuántos y cuántos seres pululan sobre la faz de esta tierra después de haber vivido su máximo anhelo?.¿Cuántos siguen mintiendo sabiendo que mienten?
Continuará...
Las entregas de Eya se publican en esta sección los días domingos y miércoles
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Excediendo las expectativas – Humor
Un carnicero estaba atendiendo su negocio y se sorprendió al ver entrar un perro. Lo espantó, pero el perro volvió enseguida. Nuevamente intentaba espantarlo cuando se dio cuenta de que el perro traía una nota en el hocico. Tomó la nota y leyó:
"¿Podría mandarme 12 salchichas y tres chuletas de cordero, por favor?" Y el carnicero vio que el perro también traía en su hocico un billete de 50 mil pesos.
Así que tomó el dinero y metió las salchichas y las chuletas en una bolsa que, junto con el cambio, le puso al perro en el hocico.
El carnicero estaba muy impresionado y como ya era hora de cerrar el negocio, decidió seguir al perro que comenzó a bajar por la calle con la bolsa en su hocico.
Cuando llegó a un cruce, depositó la bolsa en la acera, se alzó sobre sus patas traseras, y con una de las delanteras apretó el botón de peatones para cambiar la señal del semáforo.
Tomó de nuevo la bolsa y, con ella en el hocico, esperó pacientemente a que el semáforo diera paso a los peatones. Atravesó entonces la calle y caminó hasta una parada de autobús, mientras el asombrado carnicero lo seguía de cerca. En la parada, el perro miró hacia el tablero de rutas y horarios, y se sentó en la acera a esperar por su autobús.
Llegó uno que no era el suyo y el perro siguió esperando por el correcto. Llegó entonces otro autobús. El perro lo miró y al darse cuenta de que era el correcto, entró en él por la puerta trasera, para que el conductor no lo viera.
El carnicero, boquiabierto, lo siguió. De repente el perro se alzó sobre sus patas traseras, y tocó el timbre de parada, y siempre con la bolsa en el hocico. Cuando el autobús paró, el perro se bajó, y también el carnicero, y ambos se fueron caminando por la calle hasta que el perro se detuvo en una casa, puso la bolsa en la acera, y retirándose un poco, corrió y se lanzó contra la puerta.
Repitió la acción varias veces, pero nadie abrió la puerta. Entonces el perro rodeó la casa, saltó una cerca, fue hasta una ventana y, con su cabeza, golpeó varias veces en el vidrio.
Regresó entonces a la puerta, que se abrió y apareció un hombre que comenzó a golpear al perro.
El carnicero corrió hasta el hombre y le gritó:
- ¡Por Dios, amigo! ¿Qué es lo que está haciendo? ¡Su perro es un genio!
El hombre, irritado, respondió:
- Un genio? ¡Esta es ya la segunda vez en una semana que este perro estúpido olvida las llaves!
Moraleja: Usted puede continuar excediendo las expectativas, pero ante los ojos del jefe estará siempre por debajo de lo esperado.
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La merca
Por Elena Ramos Moreno (Eleram)
Sinior, tome asté su merced una naranjita pa" la calor, pos esta rete juerte hágase pa"cá a la sombrita de este arbolito asté tan refinao!, tan trajeado! dígame cuántas naranjas tengo que mercar pa´darle a los pobrecitos escuincles qui están jodíos como yo unos zatitos pa`sus pies rete rajaos
Yo le tupo macizo todo el día dendi antes, dendi escuincla, no me rajo pa"l trabajo, Día y noche como burro uno que es probe, nació ancina! an qui ande camine, y camine, mercando las naranjitas dulces, jugosas, y sabrosas!
Cómase otra su merced son de a pesito bien baratas, oigame asté! li pongo sal con chilito? Una más para el camino? otra pa" la casa? no me haga el desaigre solo dos pesitos marchantito, pa" los zapatitos de mi" hijitos.
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Interiores - Carta al viento
Por Constantino Pol
cartas iban y venían; más, muchas más, quisiera escribirte, acaso serían una promesa para alcanzarte... ¿las leerías?

Pintura de Diego Rivera
Las teclas de una computadora y los procesadores de palabras, hace muchos años, sustituyeron las líneas de mi caligrafía personal. Quién sabe qué tanto hubiera deducido un grafólogo acucioso, de esos que tienen la pasión por hurgar en la vida de los demás sin ver, nunca, sus propias letras, al recorrer mis garabatos, y con más razón aquellos de contenidos pasionales.
Pocas veces te he escrito de mi puño y letra, sin embargo, recuerdo con precisión una especie de primera plana de periódico, que llené con paciencia de Job, con ocurrencias que surgieron de algún rincón luminoso de mi mente, eso pienso yo. Juntos los detalles, uno tras otro, no con sarcasmo sino con humor, formaron un conjunto singular en aquel lienzo de papel. Fuera de eso, garrapateé en ¿servilletas?, ¿medias hojitas de papel carta?, una que otra cosa que, siempre para ti, se ha escapado de mi memoria.
Nuestra correspondencia, con nosotros muy integrados a la época, fue de teclas, electrónica, de esa que lleva el matasellos de entrega instantánea y que consume más tiempo para escribirla que el que se requiere para recibirla, leerla o eliminarla.
Aquellos tiempos de nuestra juventud donde se contaban los días para recibir una carta, están más que muertos para los internautas. No hay perfume en el papel, no hay colores en el sobre, no hay peso, no hay rasgos personales, no hay cartero a quien preguntarle, ni apartados postales para el secreto. Tampoco hay dilación; todo sucede de inmediato: te escribo, contestas, contesto, contestas otra vez. No hay tiempo para pensar bien y escribir un poema, tampoco hay tiempo para urdir trama alguna que contuviera engaños o historias armadas con truculencia o dolo. No. La personalidad brota desnuda, a veces irreverente, tal cual es; las cosas se dicen en un santiamén por el camino de la fibra óptica quedando uno al descubierto... desnudo.
Los tlac, tlac, tlac y un click, arman la magia de la comunicación, hacen las delicias de los adolescentes y también le permiten al sexo treparse en millones de conversaciones. ¡Cuantos diálogos, promesas atrevidas, fantasías y citas sexuales nacen a cada instante! Se reproducen como sábilas, que casi pueden prescindir del agua, en tierra plana.
Una vez más te escribo, amada mía, con el alto riesgo de no ser leído. Sé de tus dudas o certezas mortales, de la desesperanza que te ha carcomido durante tanto tiempo y que, como un porrazo, hoy rompe tu corazón. Sin embargo, quiero defenderme con toda la fuerza de mi brazo, porque, en justicia, mis años han sido por ti y para ti. Nada más.
¿Cómo abrir el camino de nueva cuenta? Parece un trabajo, como los de Hércules, imposible. La distancia que hoy nos separa no se mide en metros. Ojalá así fuera, empezaría a caminar de inmediato. ¿Cómo alcanzarte, dime, si, día a día, las circunstancias se conjugan adversas, como si las estructurara una mano tramposa, invisible y sistemática, donde yo resulto siempre culpable.
Acaso esta carta digital sea como escribirle al viento, y él mismo, al moverse un poco, borre o distorsione mis palabras y, peor, desdibuje mis pretensiones.
Mi deseo único y final es que se integren las diagonales separadas de nuestra "y griega" y se junten con armonía en un árbol macizo que pudiera dar frutos preciosos.
Amada, siempre amada, fundido con la noche, con mil ideas de locura atormentándome, lleno de sueños imposibles y, a ratos, con una sonrisa estirándose en mis labios secos, te dejo, como en los tiempos anteriores, un beso suave y dulce, amoroso y eterno.
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Sobre la muerte

Por Alonso Marroquín
Presentí la muerte en una edad temprana. Un futuro que no quería alcanzar, acaso porque, es cierto, me abruma la oscuridad.
Pero en los ojos, en las manos, en las piernas, en los músculos todos, lo mismo que en el cerebro, he acumulado cansancio y penas.
De que me aterra la muerte, me aterra; no puedo, como otros, verla como luz paradisíaca ni como un abrazo amoroso, ni como una playa serena.
Cuando llegue, inexorable y fría, será un descanso, sí, un alivio del dolor de los mismos huesos que ya no podrán soportar mi cuerpo.
Pero nadie sabe a ciencia cierta, más allá de la fe ciega y sus creencias, qué es lo que hay, si es que hay, más allá de esta existencia.
En millones de años La Tierra misma será polvo, como el polvo original del universo, y si mueren y nacen estrellas tal vez, sólo tal vez, pueda regresar en luz nueva o me quede, simplemente, como parte de la inmensa oscuridad del universo.
Por lo pronto quiero agotar hasta el último instante, pensando que podré encontrar, más allá del tiempo, nuevos estadios, mundos nuevos, otras dimensiones donde continuar plus viviendo y allí reencontrarte y continuar, sin ningún límite oscuro o siniestro, nuestro amor verdaderamente eterno.
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Interiores - Un día de soledad
Por Constantino Pol
cada amanecer, al infinito, me imagino, locamente, armonizando contigo
 Pintura de Salvador Dalí
Me desperté tarde, hubiera querido permanecer más tiempo fundido a la cama pero los rayos del sol, como en extraño conjuro, me acicatearon de manera inmisericorde y boté a un lado las cobijas. Sentí el cuerpo desfallecido, como si todavía no se conectaran las baterías que me dieran movimiento pleno.
Un torrente de imágenes oníricas se entremezcló con las de los muebles y los objetos de mi habitación. Vi a una mujer-difusa-jarra-de-agua que me sonreía, luego tomó tus rasgos, se puso seria, más allá de lo deseable, para desaparecer, sustituida por una guitarra-caderas-musicales que me invitaba a tocarla en todos los sentidos. ¡Qué cosa! Acaso esa imagen era el símbolo de mi libido contenida.
Me fui haciendo, rehaciendo, poco a poco, hasta que la sed me llevó a surtirme un inmenso vaso de agua. Remedé los estirones de los gatos y una tímida energía empezó a circular por mi organismo. Al menos Morfeo tendría que buscar en otra parte a quien cobijar con sus brazos.
El teléfono celular timbró: leí el mensaje, lo contesté y recordé que en este día se festejaba a los padres. ¡Malhaya!, exclamé en voz alta, y luego, en silencio, continué: como si con eso se retribuyera una vida, bien o mal aplicada a la conducción de los hijos. El asunto se reducía, para los que recibieran regalos, a una corbata, un perfume, un desayuno, un felicidades y el te quiero mucho, de suyo automático, al menos en esta fecha.
Uno, dos, tres... cuatro hijos, no más. Cada uno en una geografía diferente, como si fueran desterrados, o aventureros en busca de Barataria, El Dorado, y a su regreso, indefinido en tiempo, fueran a presentarse cargados de tesoros, incluida una moral a toda prueba y el temple necesario para acabarse la vida con plenitud y dignidad.
Es más fácil para mí festejar que ser festejado, aunque debo reconocer que hace mucho tiempo no participo en esos juegos, razón por la que se han escapado de mi panorama.
Pienso en ti, por ti, para ti, aunque es tu ausencia la que realimente me pesa. ¿Será posible que por no tenerte, mi necedad crezca más y más? Me veo como un reincidente de la autoflagelación. Debería entender, aceptar mejor dicho, que no estás, que estuviste; que no me besas, que me besaste; que ya no eres la guitarra-caderas-musicales donde armonizamos nuestros cuerpos como hombre y mujer, como macho y hembra; que alguna vez acariciamos sueños de futuro que se cumplieron, a pedazos quizá, o que se disolvieron irremediablemente... Si quedan, los sueños actuales están débiles, tal vez moribundos.
Acaricio mi soledad y me voy enamorando de ella. Es algo intangible, lo sé, pero estoy libre de reclamos, de altercados que atentan contra mis nervios. Nunca me gustó la sustitución de las caricias y los arrumacos por la retahíla interminable de suspicacias, inseguridades y desconfianzas. Me voy con las horas, a veces larguísimas, supliendo tu ausencia con la lectura, con el dibujo o atendiendo mis colecciones de tonterías...
- - -
El día finalmente murió, y yo un poco con él. Desatendí todo, huí de esa realidad tortuosa a la que casi siempre me integro. Desaparecer así nomás, siempre tiene consecuencias y, de seguro, no serán muy gratas. Veremos, veremos. Estoy cansado. Entro en la cama, cierro los ojos... Aquí estás. Me estoy quedando dormido, te escucho en la lejanía... te veo campiña-mujer-nube...
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Eya - Sombra de una sombra
Por Leonel Puente
8 - Sombra de una sombra
Suena el teléfono. Contesto y es la mujer con la que acabo de intercambiar
caricias hace unas horas. Quiere verme de nuevo. Debería decirle que está
equivocada, que yo no soy ese de quien habla de forma tan agradable. Quisiera
incluso pedirle perdón por haberla engañado: ella cree que tuvo a un hombre de
carne y hueso entre sus brazos y yo - ¡ya lo dije hasta el cansancio! - sólo
soy la sombra de una sombra. Pero no me he atrevido a romper su ilusión porque
se escuchaba muy contenta y le he prometido otra cita.
Continuará...
Las entregas de Eya se publican en esta
sección los días domingos y miércoles
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Antes se decía... Hoy se dice... - Humor

Antes: Solterona Hoy: Profesional independiente
Antes: Lagartona Hoy: Mujer con experiencia
Antes: Humilde Hoy: Falto de huevos
Antes: Borracho Hoy: Bebedor social
Antes: Mujer Golpeada Hoy: Violencia Intrafamiliar
Antes: Mujer Prudente (que no denuncia al golpeador). Hoy: Pendeja
Antes: Mujer Abnegada Hoy: Mujer sojuzgada
Antes: Aventura amorosa Hoy: Refuerzo del compromiso matrimonial
Antes: Bolillo Torcido Hoy: Baguette
Antes: Tocar de oído algunos temas Hoy: Consultor/licenciado
Antes: Vendedor Hoy: Ejecutivo de cuentas
Antes: Que no me joda nadie Hoy: Estoy en una reunión
Antes: Curandero(a) Hoy: Mentalista - Psíquico
Antes: Peluquero Hoy: Estilista
Antes: Profesor de gimnasia Hoy: Personal trainner
Antes: Escuincle Malcriado Hoy: Niño Montesori
Antes: Universitario Fresa Hoy: Chico TEC (Tecnológico de Monterrey)
Antes: Sirvienta Hoy: Asistente Personal del Hogar
Antes: Tendedero Hoy: Secadora de Ropa
Antes: Designación (Dedazo) Hoy: Candidato de Unidad
Antes: Decir lo que piensas bajo tu propio riesgo Hoy: Libertad de Expresión
Antes: Bailarina a Go-go Hoy: Teibolera
Antes: Bola de desocupados en una tribuna Hoy: Talk-show
Antes: La calentura es mutua Hoy: Funciona la química entre nosotros
Antes: Manipular a la opinión pública Hoy: Fenómeno mediático
Antes: No entendí un carajo Hoy: Hay que leer entre líneas
Antes: Flaca Hoy: Anoréxica
Antes: Decir pendejadas Hoy: Las expresiones están fuera de contexto
Antes: Tercer Mundo Hoy: Países Emergentes
Antes: Loca Hoy: Mujer autónoma y decidida
Antes: Despidos masivos Hoy: Reestructuración
Antes: Turismo para pobres Hoy: Turismo alternativo
Antes: Abuelos Hoy: Babysitter
Antes: Monopolio informativo Hoy: Multimedio
Antes: Hacer pendejadas Hoy: Esto me sirve de terapia
Antes: ¿Me das tu teléfono? Hoy: ¿Me das tu e-mail?
Antes: Robo indiscriminado de los políticos Hoy: Déficit fiscal
Antes: Mapache Electoral Hoy: Operador Político
Antes: Fraude Electoral Hoy: Concertacesión
Antes: Caminar entre piedras, arbustos y troncos en la Marquesa Hoy: Hacer Tracking
Antes: Acomodador político, rentachambas Hoy: Asesor
Antes: Vestirse con cualquier porquería Hoy: Ser fashion
Antes: Trasladar la propia ineficiencia Hoy: Outsourcing
Antes: Darle la vuelta a los mismos problemas pero con otra tecnología Hoy: Reingeniería
Antes: Egoísmo y fanfarronería Hoy: Tener autoestima
Antes: Turismo aislado de la zona de los pobres Hoy: Resort
Antes: Fracaso en la dirección de la empresa Hoy: Downsizing / reducción de la planta
Antes: Políticos con Mucha Experiencia Hoy: Los Mismos de Siempre (Dinosaurios).
Antes: Ideólogos Políticos Hoy: Dueños de Los Partiditos
Antes: El Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos Hoy: Ese ¿=)(/&%$#;:_* de #"=)%&%·$".
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Noticia: Los chobojos siguen cometiendo cultura

Chobojos todos y chobojas todas, licenciados y licenciadas, ingenieros e ingenieras, ratones y ratonas, zorros y zorras, jueces y juezas, enfermeros y enfermeras, mecánicos y mecánicas, hongos y hongas, águilos y águilas, choferes y choferas, niños y niñas (si los hay), hombres y hombras, mujeros y mujeres (¿o mujeras?), bueno, tigres y tigras... para que no "haiga" bronca: para "tuti" (tod@s).
El Proyecto Cultural Chobojos abre nuevos frentes para seguir cometiendo cultura, y por este medio le notifico a todo homini y a toda feminae que se han creado 4 blogs más.
Para que se conozcan, aquí van algunos datos breves.
TOMA TODO http://tomatodo.zoomblog.com Sitio asociado a la revista Toma Todo que Publica Alonso Marroquín Ibarra con la participación de otros chobojos, todos muy ilustres y talentosos: Juan Cervera Sanchís, Constantino Pol, Leonel Puente, Rúber León, Cecilia Karín, Adela Canales Sariñana, este mismo Chobojo mayor, Jackeline Wusterhaus, Óscar Zamora, Ruy Amp, Herpes Trismegisto y muchos más.
Contenidos. Artículos de interés, "mexicanerías", narrativa, poesía, Los encantos de mi Ciudad, arte, cultura, cocina tradicional mexicana y otras vainas interesantes, siempre con un enfoque entretenido y divertido, para que se asuma "la cultura como costumbre"
VIDA SIN FIN http://vidasinfin.zoomblog.com El Poeta andaluz Juan Cervera Sanchís, miembro distinguido del Proyecto Cultural Chobojos, en verdad prolífico, es autor de más de 60 libros de poesía y su obra poética completa (hasta el año 2003) ha sido publicada en dos tomos por la Asociación Cultural Bohodón (julio de 2007). Deberá, sin duda, hacerse un tomo más, por lo menos, porque al paso que Don Juan crea, sus trabajos de los últimos tiempos no están compendiados.
Contenidos En Vida sin fin, encontrarás un amplio universo de sus trabajos, muchos de ellos inéditos. Valga decir que Juan Cervera Sanchís, cultiva también la narrativa, la prosa poética y el oficio del periodismo. Aquí vive la poesía, la verdadera poesía con su rima, la métrica, la estructura que tantos soslayan: sonetos, coplas de pie quebrado, baladas, décimas...
EL CÍRCULO AZUL http://elcirculoazul.zoomblog.com Leonel Puente, integrante de planta del Proyecto Cultural Chobojos, rompe de una buena vez la barrera de las comunidades personales y se lanza en "El círculo azul" a publicar, dice, "lo que nace de mi pluma", para compartirlo con los internautas.
Contenidos. Narrativa, experiencias personales, puntos de vista singulares o poco tradicionales, cuentos con una buena dosis de carga personal autobiográfica... Hay que leerlo para conocerlo.
CHISTES X KILOS http://chistesporkilos.zoomblog.com El humor, cada vez más necesario en este mundo que se está volviendo demasiado jetón, es la materia prima de este Blog y cabe todo, hasta el albur (Felipe Calderón no ríe, ¿Qué se le habrá metido a este cuate?).
Contenidos. Chistes, chistes y más chistes. Se actualiza diariamente con uno o varios chistes.
DEJEN SUS COMENTARIOS Y ENVÍEN SUS COLABORACIONES
HAGAN PATRIA, PARTICIPEN Y EMBOLETEN A UN CHOBOJO
Per secula seculorum: Chobojo Master
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Pobrecito mi cigarro - Canta Alonso Marroquín Ibarra
Pobrecito mi cigarro, canción del argentino Atahualpa Yupanqui, es de suyo muy singular. Probablemente esta nueva generación de cigarrófobos o tabacófobos de manera intolerante la rechazaría, porque, simplemente, alguien canta de manera amable y reflexiva sobre ese pequeño taco de humo.
Sin embargo, los fumadores y los no fumadores podrán encontrar en ella parte de esa filosofía propia de Yupanqui, "el payador perseguido", quien produjo canciones de mucho arraigo como Los ejes de mi carreta, Le tengo rabia al silencio, Luna Tucumana, El arriero, La pobrecita, La añera y tantas más.
Esperemos que al paso del tiempo, el maese, siempre bien ponderado, Alonso Marroquín (o Alonso M I, como a veces firma), nos vaya nutriendo con sus interpretaciones. Por lo pronto, Chobojos del Chobojal, disfruten esta rola. Me dicen algunos chobojos, que no dejan comentarios en el Blog, que los invite a dejar comentarios. Están invitados: Hagan sus comentarios
Pongan sus rollos. Les gusta, no les gusta, se alucinan o tampoco... En fin, el espacio es suyo también.
Filosóficamente: Chobojo Master
Pobrecito mi cigarro
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La del Diablo - Canción de Miguel Villar Porcayo
La del diablo es una canción surgida de la inspiración de Miguel Villar Porcayo, nacido en San Mateo Atenco, Estado de México; el
autor e intérprete, la canta con un profundo sentimiento.
Miguel es poseedor de una voz bronca, que sale como un borbotón de su
ronco pecho, haciendo que sus canciones sean “llegadoras”. ¡Ay, dolor, si tan
chulas que son, lástima que todas coman!
En La del Diablo, un hombre hace un trato con el maligno y le pide, a
cambio de su alma, 50 millones por su esposa, y... ¡Escúchenla!
La del diablo
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Sobreviviendo
Por Alonso Marroquín Ibarra

Cada día es una
pequeña muerte;
mañana a mañana me transformo,
a golpes de entereza, para sobrevivir.
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Paz
Por Elena Ramos (Eleram)
Tenebrosas noches en el campo de batalla donde transcurre el tiempo lentamente respirando el miedo que cala las entrañas en oscuridad penetrante por luna ignorada
Enemigos se dicen los de distintos ropajes donde sangre destila caminos desgastados donde el ímpetu suicida aniquila el linaje en ruta trazada de míseros mercenarios
Olor a muerte en los nacientes ríos de sangre Cuerpos inertes por doquier enemigos, amigos todos humanos rencor y egoísmo tienen poder
A pelear mandan armados los infelices, inocentes niños tras la lucha del suicida, ¿dónde quedaron los juegos divertidos? ¿dónde quedó la inocencia de sus manos?
Diferentes razas, credos e ignorancias quiten fronteras el mundo nuestro es no necesitamos armamentos unámonos en un solo pensamiento
¡Paz!
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Eya - Concesiones inconcebibles
Por Leonel Puente
7 - Concesiones inconcebibles
Ella disfrutó mi cuerpo; yo le dije que también había disfrutado del suyo; pero esto es sólo palabrería (al menos de mi parte): yo casi no puedo sentir mi organismo, mucho menos podría sentir el que ella tiene. Debí ser sincero y confesarle que soy nada más la sombra de lo que fui (y ya ni siquiera eso), pero uno es capaz de hacer concesiones inconcebibles con tal de evadir la soledad aunque sea por unos instantes. Y, no obstante, nada se gana: uno se sigue sintiendo aislado aunque esté introducido en otro cuerpo.
Continuará...
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Haikús de los sueños de luna
Por Juan Cervera Sanchís
Sobre la espuma
del agua azul del río
sueña la luna.
La luna sueña
que en sus sueños reviven
bosques y selvas.
Sueña la luna
que es agua azul y río
y blanca espuma.
De sueño en sueño
la luna sueña y sueña
que es sueño y cielo.
Sobre la espuma
del agua azul del río...
¡Quién fuera luna!
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Haikús de la sal
Por Juan Cervera Sanchís
La sal dormida despierta en nuestra lengua loca de dicha.
La fina sal seduce sutilmente mi paladar.
La sal salada revuela por mi lengua embelesada.
La sal amante enamoradamente y enamorante.
La sal riente juega por mis encías, blanquea mis dientes.
La sal que llora en mis ancianos ojos niñas auroras.
La sal que canta en los alegres ríos de mi garganta.
La sal molida transpira en los saleros de nuestras vidas.
La sal del sexo nos revela la esencia del Universo.
La blanca sal encierra en cada grano un mini mar.
México, D. F. 13 marzo 2008
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