Por Jackeline Cendejas Wusterhaus
Me mata que me digas que me quieres
cuando sé perfectamente
que tienes miedo de querer.
Me destrozan tus miradas tiernas,
transparentes,
que son superficiales.
Me enloquecen tus palabras
llenas de egocentrismo.
Me derrumba tu cabello,
que jamás me dejaste tocar,
que sólo podía admirar.
Me desilusiona tu forma de pensar,
actuar,
sentir
y soñar.
Me matas tú....
y nada más.
No sé por qué, si soy un fantasma vagando,
que sólo espera que lo quieras...
21 de abril de 2008