Por
Alonso Marroquín Ibarra
las noches solitarias
no son tan largas
si estás en mis sueños

Te has vuelto guardiana de mi
persona,
me cuidas con celo, con sentimiento;
se van las horas y mientras busco
mi tiempo y mi hacer,
me la paso queriendo,
queriéndote mujer.
Eres la dulzura, el contento;
eres la preocupación de mis momentos,
y cuando pienso
¿qué tengo dentro del cuerpo?,
me la paso queriendo,
queriéndote mujer.
¿Cómo transformar los colores?
¿Como regresar el tiempo?
¿Como erradicar mis obsesiones?
¿Cómo salir a la luz de nuevo?
y me la paso queriendo...
queriéndote, mujer, porque te tengo.
¿Quisieras pasear
por mi mundo pequeño?
¿Quisieras ayudar a pintar
con otros tonos mis tormentos?
¿Quisieras?
porque yo me la paso queriendo,
queriéndote, mujer, porque te tengo.