El Alquimista o de cómo alcanzar la plenitud o al menos el éxito financiero como escritor

Por Gilberto Soriano - 2 de Diciembre, 2014, 11:42, Categoría: NO SON CUENTOS

ESFINGE

Leo me mandó un mensaje: Léete El Alquimista y escribe un texto. Joder. "¿Te refieres al libro de Coelho o al cuento de Lovecraft?", le contesté,  aunque muy en el fondo sabía que la respuesta era más que obvia… "¿En serio, Leo, voy a leer a Coelho? No me jodas". No está de más mencionar que este señor es uno de los autores más vendidos y leído por las masas y a la vez el más odiado por el círculo intelectual. "No quiero decirte no, pero…" Total, qué podía perder al leer la novela ¿tiempo? Cuando uno está desempleado el tiempo es lo que sobra. Además, siempre he dicho que el oficio del reseñador" es como el del buen mecánico: tiene que arreglárselas ya sea con un vocho o con un BMW.  Leer a Coelho, ja. Cosa sencilla. Un reto más. "Perfecto, lo leeré y te mando el texto".

            La novela posee una historia sencilla. Y ese es el objetivo; no se puede esperar más de un escritor de superación. Así que lo primero que hice, antes de dedicarme a leer la novela por completo, fue dejar a un lado mi bagaje cultural y mis pretensiones psuedointelectuales. No quería sesgar mi lectura. Debía ponerme en un papel de lector primerizo, por no decir ingenuo, para así, según yo, disfrutar al cien la novela de Coelho.

            Doscientos cinco páginas más un cuestionario para estudiantes es el corpus de la obra. "¿Cuál era el objetivo de Santiago al volverse pastor de ovejas?", "Para ti, ¿qué es la leyenda personal?". Vaya, la guía del estudiante, sugerida por los editores o quizá por el mismo Coelho, representó para mí toda una complicación. Mejor vayamos a lo importante, la trama: Tomemos a un pastor que sueña con un tesoro, agreguemos a un guía espiritual y unos cuantos personajes secundarios. Enfrentemos al protagonista a problemas cotidianos. Finalmente, revolvamos todo y reflexionemos "filosóficamente"  las trivialidades de la vida... Todos sabemos que la vida es canija, claro, pero con la ayuda de Dios y de nosotros mismos podemos lograr todos nuestros sueños. Voilá, fin de la receta. Tenemos una de las novelas más vendidas y leídas de nuestro tiempo…

El acierto de Coelho reside en apelar a las emociones por medio de la retórica sencilla, por no decir, barata. Se aprovecha de las depresiones, los temores, la sed de éxito y sobre todo de la fe entendida como una religión new age de la sociedad para vender un producto milagro: una guía para resolver los problemas. Si bien, el autor trata de divulgar, por medio de un lenguaje común, las enseñanzas filosóficas antiguas −dígase presocráticos y la filosofía oriental, por no mencionar a Heráclito o a Pitágoras, por respeto−, fracasa en el intento, pues la filosofía antigua no es receta para alcanzar la plenitud ni el éxito entendido en la actualidad: poder, dinero, deseos o tesoros, sino todo lo contrario, son problemas que nos traen más problemas.

Hay que ser sinceros, quizá el fracaso intelectual de Coelho sea la causa de su popularidad. Pues ¿quién diantre quiere leer a los presocráticos o los filósofos antiguos? Nadie, bueno, muy pocos. Ya tenemos demasiados problemas económicos y sociales, que lo que deseamos es una solución rápida, un escape o, al menos, una ayudadita.

Lo malo, independientemente de su literaturidad y argumentos, es la forma en que aborda la condición humana. La autoayuda en lugar de hacer reflexionar al lector, le brinda un camino idílico para abordar y conducir su vida. Todos los problemas se resuelven gracias al Cosmos y a Dios, sólo basta creer en ellos. No sé, aquí mi parte escéptica pone en contraste toda la reflexión del autor. Si pongo mis problemas en manos de Dios, el universo o los aliens y ellos conspiran para que todos mis problemas se resuelvan, para qué diablos me mato en reflexiones y estrategias que ayuden a cumplir mis objetivos. La fe es indispensable para el humano, no cabe duda, pero no hay que dejar a un lado la acción y la razón.

Este pensamiento de dejar nuestros problemas a entes divinos que conspiran para que todo se cumpla, es el boom y la mina de oro de Coelho. En una sociedad tercermundista como la nuestra: en donde la economía, la sociedad y la política están en plena decadencia y corrupción, lo que la gente busca son escapes sencillos para salir de su realidad. Por desgracia, estos escapes son: la televisión, la religión y la literatura de autoayuda.

En fin, debemos tener en claro que el target del autor son: a) las personas no lectoras con pretensiones a acercarse a la lectura; b) los estudiantes de secundaria y nivel medio, o eso sugiere la guía; y c) los lectores de autoayuda. Tomando en cuenta estos sectores, no quiero satanizar a Coelho. Posiblemente su literatura sirva de  apertura para descubrir otro tipo de lecturas. Y si ese es su objetivo, aplaudo su acierto, en este país lo que necesitamos son  más lectores… Amen.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

ULTRADERECHA MALTRECHA

Por Leonel Puente - 3 de Septiembre, 2014, 6:28, Categoría: CHOBOJOTLÁN

El fruto republicano

Reseña de la exposición crítica Ultraderecha maltrecha, de José Sacramento.

Ser espectador es denigrante.

Juan Cervera Sanchís.

*

 

La obra de José Sacramento (México, 1975) se caracteriza por una combinación de elementos lúdicos y oníricos, entremezclados con los objetos de la realidad cotidiana; y si ya en proyectos anteriores había dado él muestras de un sentido crítico con respecto al mundo circundante, en su más reciente exposición, titulada Ultraderecha maltrecha, Sacramento ha puesto su talento al servicio de la denuncia con enfoque social sin renunciar a su estilo "surrealista contemporáneo".

 

La exposición Ultraderecha maltrecha, desde su origen conceptual, no fue creada ni desarrollada con fines meramente comerciales y está integrada por diversos trabajos que se insertan en varias disciplinas artísticas entre las que destacan la pintura, el dibujo, el collage, el arte-objeto (principalmente cajas-objeto) y la instalación.

 

Ultraderecha maltrecha, en palabras del mismo autor, "es un proyecto que nace con el objetivo de denunciar el autoritarismo de los gobiernos que han tenido el poder federal durante distintas épocas de nuestra historia y han hecho un uso indebido y reprobable tanto del ejército como de los recursos naturales y que, además, se han enriquecido ilícitamente".

 

El proyecto itinerante Ultraderecha maltrecha no está destinado únicamente a exponer, sino a exhibir, sin concesiones, las incongruencias del salvaje neoliberalismo y a fomentar una conciencia histórica—cosa que puede resultar poco halagüeña—en el público; especialmente en el pueblo mexicano tan dado al olvido, a la indiferencia, a la desesperanza o al olímpico valemadrismo (que sintetiza y rebasa los tres aspectos anteriores). Refrescando algunos ejemplos, ¿quién está al tanto, o se atreve a recordar, que los derechos de autor de la imagen de la tan venerada Virgen de Guadalupe pertenecen a un empresario chino, que el penacho de Moctezuma se expone en un museo austriaco, o que el copyright del mismísimo Himno Nacional Mexicano pertenece a un consorcio estadounidense? ¿Quién puede refutar que Los muertos siempre los pone el pueblo (título de uno de los óleos cuya temática es la guerra cristera)? ¿Quién se pregunta—y no sólo en términos abstractos— ¿Cuántos muertos más ha de dejar la guerra contra el narcotráfico? Ocurren hechos que, de tan evidentes, nadie se toma el tiempo de analizar; como Cuando una gran fortuna se logra creando mucha miseria. Honorato de Balzac ya lo decía: "detrás de cada gran fortuna hay un crimen".

 

Ultraderecha maltrecha no es recomendable para un público autocomplaciente y mocho, cuyo concepto del arte no rebasa los límites del simple entretenimiento, de la recreación estética o del afán coleccionista. Los lúdicos trazos, las oníricas formas—muy propias de Sacramento—no están esta vez avocadas a la pura y sublime representación, sino que pretenden estimular a su interlocutor para que se informe y sea consciente de la dura y decadente realidad que nos ha ido heredando el conjunto de nuestros corruptos gobiernos, eso sí, solapados por nuestra generalizada postura pusilánime ante todo tipo de abusos. Nunca como ahora, las palabras del poeta han sido tan certeras: "ser espectador es denigrante".

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)
Etiquetas:

Hoy no quiero salir

Por Rabensburgovich de Rueco - 26 de Junio, 2014, 6:30, Categoría: PICOS Y QUIMERAS

 

Hoy no quiero salir. Me quedaré dentro de mi refugio antibombas donde no hay viento, ni ruido, ni luz o cualquier manifestación que siquiera insinúe que tengo que salir del letargo, que tengo que despertar y vivir una realidad que nunca escogí para mí.

Quiero estar oculto en la penumbra alcoholizada de mis cuatro paredes delirantes, fumarme al mundo que se olvida de que alguna vez un subversivo, insurrecto e ingobernable joven vivió con el único propósito de transformar ese sistema que lo adiestró con insensible tecnología y que le cambió cualquier forma de amor por dinero y toda companía por objetos.

Volaré dentro de mí mismo, soñando y construyendo una utopía inalcanzable, tan sublime y deseada por un niño moribundo que susurra en mi cabeza tristes canciones de cuna que jamás escuchó.

Así como crecí, escojo morir. Me olvidaré de todo lo que se olvidó de mí, incluyéndome; hablaré con la sombra acechante, fiel compañera y terrorífica madre. Siento sus besos en mi frente, recuerdo sus abrazos, fríos y crueles sustitutos de los que nunca tendré; y a pesar de todo, le agradezco por haberme adoptado.

Hoy no quiero salir. Esperaré la hora funesta en que la muerte palpitante venga a visitarme y riéndose en mi cara me dé las peores noticias que puedo escuchar: "Aún no es tiempo".

Las ideas no tienen derechos de autor

Por Leonel Puente Colin - 30 de Mayo, 2014, 10:53, Categoría: NO SON CUENTOS

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI

SI DURARAMOS PARA SIEMPRE

TODO SE TRANSFORMARÍA

PERO COMO SOMOS FINITOS

QUEDA MUCHO COMO ERA.

BERTOLT BRECTH

Uno de mis maestros más estimados, a menudo me decía cuando la vanidad me cegaba: -"Las ideas no tienen derecho de autor". Eso me hacía rabiar, especialmente cuando me había esforzado mucho en algún trabajo o en algún proyecto; pero con el tiempo me fui dando cuenta de que tenía razón y que no me decía aquello sólo por molestarme.

De hecho, ahora yo también me rio con los aspavientos de los individuos con personalidad de YO-YO. "YO hice esto por primera vez", "YO inventé aquello", "YO traje esto o aquello antes que nadie", "YO lo pensé, YO lo ví o YO lo escuché primero".

También los fans o acólitos de ciertos personajes, quizá sin maldad, pero con exagerado afán, se empeñan en encontrar a los Padres de ciertas áreas del conocimiento: "Padre de la filosofía", "Padre del psicoanálisis" , "Padre de la ciencia moderna", "Padre de la evolución" etcétera. Y si bien es cierto que existen seres humanos excepcionales donde se conjuga, se sintetiza o se realza el bagaje cultural, existe toda una comunidad de personas que contribuyen a todos y cada uno de los logros del acervo de la humanidad. La humanidad misma es la dueña de todos los derechos de autor.

Ahora bien, me pregunto: ¿Debe existir legislación para los derechos de autor? Algún lejano ancestro inventó la rueda y nadie la paga regalías a sus descendientes. Otro de esos ingeniosos ancestros inventaría u observaría el proceso de fermentación de la cerveza, pero nadie sabe su nombre para poder construirle un monumento por su valiosísima y exquisita aportación.

En el momento en que alguien, en los oscuros y lejanos tiempos prediluvianos, pinto una raya, delimito un terreno, y proclamó: "Esto es mío", comenzó una terrible y rapaz historia de apropiamiento privado.

Ayer, sin ir más lejos, fui a una de las sucursales del Fondo de Cultura Económica a comprar un libro que quería regalarle a una bella muchacha de la República Checa que anda en estos días en México trabajando en la V Feria de las Culturas Amigas. Unos días antes habíamos platicado animosamente sobre Milan Kundera, especialmente sobre el libro La lentitud, un poco sobre Kafka y sobre cómo se pronuncia el apellido del compositor Dvorák (pero por más que me dijo cómo, sigo sin poder pronunciarlo correctamente). Y pues bien, como no quería que se regresara a su país sin algunas palabras de algún escritor mexicano, fui a la librería Rosario Castellanos de la colonia Condesa y elegí un libro de Octavio Paz. Como era todavía muy temprano para que abrieran la Feria en el Zócalo, me quedé ahí un rato a leer en la sala de lectura.

Me aburrió Gilles Deleuze o, más sinceramente, no le entendí un carajo. Fui a buscar otra cosa y me topé con una edición excelente de poemas de Bertolt Brecht titulado Poemas del lugar y la circunstancia. Leí el prólogo (cuyo autor no recuerdo) en donde se justificaba el criterio de elección de los trabajos de esta antología y donde se calculaban en más de 2 mil los poemas de este autor; también se hablaba sobre la vulnerabilidad de la belleza y la necesidad de protegerla de la corrupción. Leí luego el índice y fui leyendo los poemas cuyo título me llamaron más la atención. Especialmente me gustaron dos, uno pequeño sin título, otro llamado Antígona.

El libro de Brecht del que hablo no tenía precio marcado y fui a preguntar a un cajero. Me dijo que era el último ejemplar y que costaba $500 menos el 25%, es decir $375. Traía el dinero para comprarlo, pero la verdad se me hizo algo caro con todo y el descuento, no estaba tan "económico". Regresé a la sala de lectura y comencé a copiar en una libreta el poema Antígona...

"SAL DE LA PENUMBRA Y LLEGA/ HASTA NOSOTROS UN MOMENTO/ CON LA PISADA LIGERA..."

Después continuaba algo así como: "La manera en cómo volteas la cabeza/ me hace recordar en cómo temes a la muerte/ pero mucho más temes vivir sin dignidad"

Pero entonces, una empleada me dijo con tono autoritario.

- Señor, no sé permite sacar notas de los libros. Todos están a la venta. No funcionamos como biblioteca.

No le contesté nada, sólo me detuve y me le quedé mirando a los ojos. Cuando se fue, tuve ganas de continuar con la transcripción, pero uno de los guardias de seguridad estaba cerca observándome. ¿Cometí un delito? ¿Cuánto es la multa por sacar información escrita de una librería?

Continué leyendo un rato y pensé en comprar el libro de Brecht porque de verdad valían mucho la pena sus poemas y la selección era muy buena, pero en estos frenéticos tiempos posmodernos que corren hay demasiadas cuentas pendientes que saldar y no siempre puede uno gastar en traducciones de calidad. Por otra parte, leer a autores extranjeros mal traducidos muchas veces es peor que no leerlos, porque la mayoría de las ediciones baratas deforman sus obras hasta grados penosos. Ahí, precisamente es dónde deberían incidir las instituciones como el Fondo de Cultura para brindar buenas ediciones a precios accesibles. Tampoco quiero que me regalen nada, porque como dice el dicho: "lo que no cuesta no se valora".

En fin. Pagué el libro de Octavio Paz, ¿Águila o sol?  y salí rumbo al Zócalo montado en una democrática Ecobici. Desgraciadamente ya no vive ese querido maestro del que hablaba al principio de este texto, porque me hubiera encantado ir a platicarle esta experiencia para conocer su punto de vista. 

*

Foto de Jean Yean. Terezie Cvernová. República Checa.

http://scontent-a-dfw.xx.fbcdn.net/hphotos-xpf1/t1.0-9/p180x540/10363385_10202153265569325_3630429890536146545_n.jpg

El Blog

Creative Commons License
Esta obra está bajo una
Licencia de Creative Commons.

Calendario

<<   Diciembre 2014    
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chobojos
 
 Proyecto Cultura Chobojos - Vida sin fin
 
Proyecto Cultura Chobojos – Fotografía 366
 
Proyecto Cultura Chobojos – El círculo azul
 
Proyecto Cultura Chobojos – La Jauría
 
Proyecto Cultura Chobojos – Toma Todo
 
Proyecto Cultura Chobojos - Chistes x Kilos
 
 

Baja gratis el PDF de:

Baja la versión digital de Toma Todo

Suscríbete a CHOBOJOS


Suscribir con Bloglines

Archivos

Sindicación RSS

Add to Technorati Favorites

BloGalaxia

Directorio de Weblogs

Culture Blogs - Blog Catalog Blog Directory

The House Of Blogs, directorio de blogs

blog search directory

Directory of General Blogs

Casinos

blog rating and reviews

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog

Blogarama - The Blog Directory

TopOfBlogs

terrenos

Blog Ping

Alojado en
ZoomBlog